La comunicación mejora los resultados en obra
- DUA Ulises Vidals Contreras
- 1 ago
- 2 Min. de lectura
En la construcción, la planeación suele enfocarse en cronogramas, presupuestos y especificaciones técnicas. Sin embargo, uno de los factores más determinantes para el éxito de
una obra es, muchas veces, el más subestimado: la comunicación. Cuando la información fluye
de manera clara entre el equipo técnico y los trabajadores en campo, se reducen errores, se mejora la productividad y se fortalece el compromiso del personal. La buena comunicación no
es un complemento, es una herramienta clave de gestión.
Comunicación clara desde el inicio
Una obra no comienza el día que llega la maquinaria, sino desde la primera conversación con el equipo. Informar a las cuadrillas sobre los objetivos, tiempos, riesgos y procesos ayuda a alinear esfuerzos y reducir incertidumbres. Las reuniones breves de arranque, los planos explicativos y las instrucciones bien transmitidas hacen una gran diferencia.
Escuchar al trabajador mejora la planeación
Los trabajadores no solo ejecutan, también observan y resuelven problemas todos los días. Incluir su experiencia en ciertas decisiones puede optimizar secuencias constructivas, prevenir errores y proponer mejoras prácticas que desde la oficina no siempre se ven. Escuchar es parte de comunicar.
Evitar errores por mala interpretación
Una instrucción mal entendida puede traducirse en un muro mal alineado, un detalle mal ejecutado o una actividad que se repite. La buena comunicación asegura que todos entiendan lo mismo, especialmente en momentos clave como cambios de diseño, ajustes de programación o trabajos en condiciones especiales.
Un equipo informado es un equipo comprometido
Cuando el personal sabe qué se está haciendo y por qué, se siente parte del proyecto. Esto incrementa la motivación, la responsabilidad y el cuidado del trabajo. Además, disminuye la rotación del personal, mejora la seguridad en obra y refuerza el sentido de pertenencia.
Tips prácticos para mejorar la comunicación en obra
Haz reuniones breves diarias (5-10 minutos)
Reúne al equipo antes de iniciar la jornada para repasar actividades del día, aclarar dudas y recordar medidas de seguridad. Esto evita confusiones y permite alinear a todos desde el inicio.
Usa lenguaje claro y accesible
Evita tecnicismos innecesarios cuando expliques instrucciones al personal operativo. Asegúrate de que todos comprendan lo que se espera de ellos.
Apóyate en planos, croquis o imágenes
Una imagen vale más que mil palabras. Acompaña tus explicaciones con visuales para facilitar la comprensión. Marca áreas específicas en planos impresos o digitales.
Designa un responsable de comunicación en campo
Tener un enlace entre la oficina técnica y el personal de obra permite resolver dudas rápidas y mantener el flujo de información constante.
Escucha activamente al personal
Pregunta: “¿Cómo lo ven ustedes?”, “¿Tienen alguna sugerencia?” Valorar sus opiniones genera confianza y puede aportar soluciones prácticas.
Documenta los acuerdos y cambios
Lleva bitácoras, listas de asistencia a juntas, y registros de cambios importantes. Esto evita
malentendidos y da seguimiento claro a las decisiones.
Fomenta un ambiente de respeto
La comunicación no será efectiva si hay temor o tensión en el equipo. Promueve un entorno donde todos puedan expresarse sin miedo a represalias.
La comunicación en obra no es solo dar órdenes, es construir puentes de entendimiento entre
quienes planean y quienes ejecutan. Mejorar este canal puede significar la diferencia entre una
obra problemática y un proyecto exitoso. Comunicar bien es construir mejor.


