Grandes movimientos de tierra en la construcción: planificación, retos y soluciones
- Edgar Jiménez
- 15 jul
- 3 Min. de lectura
El terreno de nuestro país es particularmente accidentado, lo cual representa un reto constante para el desarrollo de infraestructura. Desde sierras y mesetas hasta zonas costeras con alta humedad, las condiciones geográficas de México obligan a realizar intervenciones profundas al terreno para poder alojar construcciones como desarrollos industriales, urbanizaciones, plataformas logísticas y proyectos energéticos.
En ese contexto, los grandes movimientos de tierra se convierten en una etapa indispensable. No solo preparan el sitio para la obra, sino que definen la viabilidad técnica y económica del proyecto desde el arranque.
¿Qué se entiende por grandes movimientos de tierra?
Los movimientos de tierra comprenden todas aquellas actividades necesarias para modificar la topografía natural del terreno con el fin de preparar la superficie donde se ejecutará una obra. Esto incluye:
Excavaciones masivas
Cortes
Rellenos
Nivelaciones
Compactaciones
Conformación de taludes
Cuando hablamos de grandes movimientos de tierra, nos referimos a volúmenes considerables de material, frecuentemente superiores a los 100,000 m³, que deben movilizarse, redistribuirse o retirarse con equipos de alto rendimiento y una logística cuidadosamente planificada. Es impresionante observar cómo la maquinaria pesada literalmente cambia montañas de lugar, transformando por completo el paisaje en cuestión de semanas.
Maquinaria utilizada en grandes movimientos de tierra:
Excavadoras hidráulicas: Equipos versátiles capaces de realizar cortes, excavaciones profundas y carga de material a camiones. Su uso es fundamental en zonas de difícil acceso o en terrenos con presencia de rocas.
Bulldozers (tractores de oruga): Su función principal es empujar grandes volúmenes de tierra para nivelar o despejar áreas rápidamente. Son esenciales en tareas de corte y relleno.
Compactadores vibratorios o de neumáticos: Se emplean para garantizar una compactación adecuada de los suelos, especialmente en capas de relleno estructural.
Motoniveladoras: Utilizadas para afinar niveles, especialmente en plataformas que requieren tolerancias milimétricas.
Camiones de volteo y tractocamiones con góndolas: Encargados del acarreo del material cortado o de banco de préstamo hacia el sitio de relleno o disposición final.
Principales desafíos técnicos
Estudios geotécnicos adecuados: Un movimiento de tierra exitoso inicia con un estudio de mecánica de suelos confiable. La identificación de estratos, presencia de agua, capacidad de carga y expansión potencial del terreno son datos indispensables para el diseño estructural posterior.
Manejo de agua superficial y subterránea: El agua es uno de los principales enemigos de la estabilidad en obra. La presencia de un nivel freático alto o la escorrentía superficial en temporada de lluvias puede afectar la compactación, erosionar taludes o generar asentamientos.
Estabilidad de taludes y seguridad: Los taludes deben ser diseñados con criterios de estabilidad en seco y en condiciones húmedas. El uso de mallas, anclajes, bermas o incluso muros de contención puede ser necesario para evitar deslizamientos o colapsos.
Control logístico y trazabilidad: Los grandes movimientos de tierra implican cientos de viajes diarios de camiones y maquinaria. Un control adecuado permite prevenir cuellos de botella, reducir emisiones y optimizar costos de operación.
En PSP México hemos incorporado soluciones tecnológicas que potencian la eficiencia y
seguridad en campo:
Modelado Digital del Terreno (DTM): Usamos drones y escáneres láser para levantar el terreno con precisión centimétrica, permitiendo comparar avances reales con modelos proyectados.
Simulación 4D y software BIM: Estas herramientas nos permiten planificar cada fase del movimiento de tierras, detectar interferencias, y mejorar la coordinación con las siguientes etapas del proyecto.
Monitoreo GPS y sensorización: Con ayuda de sistemas GNSS en maquinaria, controlamos las rutas de acarreo, los niveles de corte y relleno, y el grado de compactación alcanzado.
Los grandes movimientos de tierra son una disciplina compleja que combina conocimiento técnico, estrategia operativa y compromiso ambiental. Una ejecución deficiente puede comprometer todo el proyecto; en cambio, una ejecución bien planificada representa ahorros significativos, menor riesgo y mayor certeza técnica.
En PSP México, contamos con la experiencia, tecnología y capacidad humana para
transformar el terreno más desafiante en una base firme sobre la cual construir el futuro.


