¿Por qué un modelo digital sigue generando valor después de construir?
Durante los últimos años, la metodología BIM (Building Information Modeling) se ha
consolidado como una práctica estándar a nivel global, De acuerdo con el Digital
Construction Report 2025 de NBS, aproximadamente 7 de cada 10 profesionistas utilizan BIM. Esta metodología ofrece información técnica y geométrica del proyecto durante la planeación y construcción del mismo, otorgando al propietario al término de los trabajos, una representación digital de un activo.
Un modelo utilizado exclusivamente para la construcción, pierde valor al quedar
desactualizado, sin embargo, un modelo digital que evoluciona al mismo tiempo que su representación física, puede ayudar a ahorrar tiempo y dinero.
Los gemelos digitales son réplicas virtuales que reciben información en tipo real de
sensores o dispositivos, convirtiendo los modelos en modelos “vivos”, esta información puede ayudar rastrear y predecir cambios en la ocupación y consumo energético de los edificios. El NBS Digital Construction Report 2023 reportó que la participación en proyectos que utilizan gemelos digitales aumentó de 16% en 2021 a 25% en 2023, lo que representa un incremento relativo del 50%.
Uno de los retos más grandes, después de la construcción de un inmueble, es la gestión del mismo, el Facility Management es una disciplina que se apoya en herramientas digitales, entre ellas, los gemelos digitales, para entender cómo funciona el inmueble y anticiparse a fallos, es decir, su idea central es que la gestión de un edificio no debería limitarse a los programas de mantenimiento calendarizados, sino que debe apoyarse en datos reales, que ayuden en la toma de decisiones durante las actividades de mantenimiento. Un ejemplo de este potencial es el caso de NTT Facilities, donde la integración del modelo BIM con el sistema de gestión de instalaciones y activos permitió una reducción estimada del 20% en los costos de operación y mantenimiento.
Por otro lado, el valor de la información digital puede extenderse más allá de las
actividades de mantenimiento y contribuir a la gestión de activos, ya que recopila
información que puede ayudar a evaluar el desempeño, costo, riesgo y ciclo de vida,
facilitando la identificación de oportunidades de mejora y planificando intervenciones a futuro como la renovación, sustitución o permanencia de un activo dentro de la operación.
Finalmente, el valor de un modelo digital después de la construcción no se limita
únicamente a la operación y mantenimiento cotidiano, sino que también juega un papel importante en futuras aplicaciones o remodelaciones, ya que permite visualizar como una intervención interactúa con la infraestructura existente, anticipando colisiones y ahorrando tiempos y costos en actividades como levantamientos en sitio, estos porcentajes de ahorro pueden ser muy variables dependiendo del tipo de proyecto.
En este sentido, el valor de un modelo digital no termina con la construcción de un
edificio, sino que puede acompañar al inmueble durante todo su ciclo de vida, por lo que, aunque inicialmente funciona como herramienta de planeación, diseño y construcción, mientras se mantenga actualizado, funciona como apoyo en la gestión, operación, mantenimiento y como herramienta de toma de decisiones sobre el futuro del inmueble.


